viernes, 30 de noviembre de 2012

Capítulo 5

Abrí la ventana de mi cuarto. Tenía un inmenso camino hacia delante pero no me importaba, la venganza poco a poco sería mía por poco o por mucho que tardase en conseguirlo.

Sonreí con malicia ante la idea de tener en poco tiempo entre mis manos el cuello de Alec Volturi para romperlo después de quitarle todas sus extremidades.

Salté al jardín para así poder comenzar mi carrera hacia la que sería la más maravillosa de las peleas.

- ¿Dónde vas, Edward? -preguntó una voz a mi espalda.

- Alice, no te metas en esto -bramé para que supiese que no deseaba que me molestase.

- Edward, no está solo Alice estamos todos -contestó mi padre.

Fruncí mi ceño furioso y me giré para mirarles a todos. Sabía que Alice había tenido una visión y querían pararme pero no me importaba, seguía siendo el más rápido de todos y más cuando la sed quemaba mi garganta. Si pensaba que estaba cazando en ningún momento podrían pararme.

- Sé que es lo que quieres hacer pero no podemos evitar preocuparnos por ti, Edward. No quiero que te pase nada malo -dijo Carlisle.

- No voy a cambiar de opinión -respondí.

- No seas asqueroso, no quieras quedarte con todos para ti -rió Emmett-. Yo también quiero vengarme y lo sabes.

Emmett se puso a mi lado y agarró mi hombro rápidamente. Permanecí mirando los ojos de Esme que estaban fijos en mí y me indicaban el temor que tenía por perderme.

- Esta batalla no la vas a luchar solo. Vamos a estar contigo pero no te va a ser fácil para nada. Tienes que entender que ellos lo más seguro es que sepan tus planes en cuanto Aro te toque -me susurró.

- Lo sé.. pero necesito matar a Alec, él mató a mi esposa y no consentiré que no muera bajo mis manos -gruñí furioso al recordar ese horrible momento.

Noté como la mano de Carlisle se posó en mi otro hombro. Jasper abrazó a Alice y Esme permanecía abrazada a Rosalie mientras Jasper comenzaba a utilizar su don en todos nosotros consiguiendo relajarme lo cual no deseaba hacer.

- Hijo -murmuró Carlisle mirándome fijamente-, tenemos un plan para ayudarte con tu venganza. Debes escucharnos y seguirlo al pie de la letra. No queremos que te pase nada pero si queremos que este plan resulte. Tan solo sabrás parte de él ya que no podemos arriesgarnos a que Aro si te toca averigüe nuestras intenciones.

Asentí y escuché rápidamente lo que en su mente se estaba maquinando para así en poco tiempo ser capaz de comenzar la carrera que me llevaría frente al hombre que en estos momentos más odiaba de la tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.