Capítulo 5. Una
visión desconcertante
Me giré y vi a Rosalie que me miraba fijamente y bastante tensa. Me
levanté y la seguí hasta su dormitorio en el que también estaba Emmett.
Rosalie se sentó en las piernas de Emmett y rodeó su cuello con uno de sus brazos. Emmett la sonrió levemente y luego me miró fijamente. Leí su mente.
Edward, siéntate allí. Hablaremos sobre algo que sabemos.
Asentí y me senté en el diván de su dormitorio. Les miré fijamente aquella conversación seria como siempre que queríamos que nadie se enterase. Yo leería sus mentes y les contestaría en voz alta.
Sabemos lo que quieres hacer Edward, Alice nos lo ha dicho - pensó Rosalie.
La miré fijamente y suspiré. Después miré mis manos y mi alianza.
- ¿Acaso pensáis evitarlo? - pregunté sin ganas.
Si pensó Emmett rápidamente- Esa no es la solución, Edward.
- ¡No hay solución, Emmett! Bella, la única razón de mi existencia ya no existe. Emmett no hago nada aquí solamente sufrir.
Ambos suspiraron y se miraron. Emmett besó la mejilla de Rosalie y le acarició la espalda, después volvieron la vista hacia mí de nuevo.
- Edward -empezó Rosalie lo más dulce que fue capaz- sé lo que sientes por Bella. Todos lo sabemos pero.. porque ella muera no podemos perder los demás a nuestro hermanito.
-Yo también quería mucho a Bella -dijo Emmett- por supuesto no es para nada comparable. Bella era todo para ti y eso es lo que yo siento por Rose -la miró un instante después volvió su vista a mí- Edward, Bella no hubiese querido esto.. Bella..
- ¡Sé que ella quería que rehiciese mi vida pero no puedo!! Mi corazón será siempre solamente suyo.. sin ella es como si hubiese vuelto a morir.
Emmett se levantó frunciendo el ceño y Rosalie me miró con las manos en jarras.
- Edward Anthony Masen Cullen -me dijo medio gritando Rosalie- no es lo único en tu vida. Renesmee también te necesita. ¿Piensas dejarla que esté con ese estúpido perro sin tú estar pendiente de lo que le hace? ¿Recuerdas lo que pasó con Bella? Volverá a hacerla daño..
Le fulminé con la mirada. Había ciertas cosas que no necesitaba que me recordasen y menos lo que había hecho ese estúpido perro. Me levanté del diván furioso y apretando mis puños.
- Sabes que tiene razón Edward.. y eso es lo que más te enfurece -susurró Emmett.
Le miré fijamente y después suspiré. Miré al suelo intentando pensar con claridad borrando de mi mente la imagen de aquel perro besando al amor de mi vida.
- Vosotros podéis cuidar de Renesmee -susurré.
- Sabes que Alice no puede ver a los perros -dijo Rosalie- tú eres el único que puede ayudarla leyendo la mente de ese chucho.
Miré de nuevo a Rosalie pero entonces algo raro comenzó a suceder en otra habitación. Jasper y Alice parecían alterados, estaban hablando en susurros rápidos y tan bajos que no era capaz de escucharlos. Miré a Rosalie y a Emmett ellos parecían también preocupados e intenté leer la mente de Alice pero me resultó muy confusa y difícil como nunca lo había sido.
Rápidamente toda la familia fuimos a la habitación de Alice y Jasper quienes nos miraron con desconcierto. Alice daba vueltas por la habitación pensando una y otra vez.
No me lo puedo creer. No puede ser cierto. Todo eso tiene que estar mal.
Todos esperamos lo que tenían que decirnos pero solamente permanecían callados y comenzamos los demás a impacientarnos. El primero que habló fue mi padre.
- Alice, Jasper, necesitamos saber qué es lo que está ocurriendo – dijo visiblemente preocupado.
Alice no paraba quieta. Jasper se levantó y miró a Carlisle.
- Creo que lo conveniente es que sea Alice quién os cuente exactamente lo que ha visto.
Alice paró de repente y fulminó con la mirada a Jasper. Después nos miró a todos.
- No quiero que nadie se emocione porque obviamente esta visión no debe ser real.. debe ser un mal producto de mi imaginación -suspiró y respiró hondo.
- Alice, cielo.. dinos lo que es -sonrió Esme para darle fuerzas.
Alice me miró fijamente de repente y respiró aún más hondo.
- Edward.. he visto.. he visto a Bella.. -susurró con dolor su nombre.
El silencio invadió la sala.
Rosalie se sentó en las piernas de Emmett y rodeó su cuello con uno de sus brazos. Emmett la sonrió levemente y luego me miró fijamente. Leí su mente.
Edward, siéntate allí. Hablaremos sobre algo que sabemos.
Asentí y me senté en el diván de su dormitorio. Les miré fijamente aquella conversación seria como siempre que queríamos que nadie se enterase. Yo leería sus mentes y les contestaría en voz alta.
Sabemos lo que quieres hacer Edward, Alice nos lo ha dicho - pensó Rosalie.
La miré fijamente y suspiré. Después miré mis manos y mi alianza.
- ¿Acaso pensáis evitarlo? - pregunté sin ganas.
Si pensó Emmett rápidamente- Esa no es la solución, Edward.
- ¡No hay solución, Emmett! Bella, la única razón de mi existencia ya no existe. Emmett no hago nada aquí solamente sufrir.
Ambos suspiraron y se miraron. Emmett besó la mejilla de Rosalie y le acarició la espalda, después volvieron la vista hacia mí de nuevo.
- Edward -empezó Rosalie lo más dulce que fue capaz- sé lo que sientes por Bella. Todos lo sabemos pero.. porque ella muera no podemos perder los demás a nuestro hermanito.
-Yo también quería mucho a Bella -dijo Emmett- por supuesto no es para nada comparable. Bella era todo para ti y eso es lo que yo siento por Rose -la miró un instante después volvió su vista a mí- Edward, Bella no hubiese querido esto.. Bella..
- ¡Sé que ella quería que rehiciese mi vida pero no puedo!! Mi corazón será siempre solamente suyo.. sin ella es como si hubiese vuelto a morir.
Emmett se levantó frunciendo el ceño y Rosalie me miró con las manos en jarras.
- Edward Anthony Masen Cullen -me dijo medio gritando Rosalie- no es lo único en tu vida. Renesmee también te necesita. ¿Piensas dejarla que esté con ese estúpido perro sin tú estar pendiente de lo que le hace? ¿Recuerdas lo que pasó con Bella? Volverá a hacerla daño..
Le fulminé con la mirada. Había ciertas cosas que no necesitaba que me recordasen y menos lo que había hecho ese estúpido perro. Me levanté del diván furioso y apretando mis puños.
- Sabes que tiene razón Edward.. y eso es lo que más te enfurece -susurró Emmett.
Le miré fijamente y después suspiré. Miré al suelo intentando pensar con claridad borrando de mi mente la imagen de aquel perro besando al amor de mi vida.
- Vosotros podéis cuidar de Renesmee -susurré.
- Sabes que Alice no puede ver a los perros -dijo Rosalie- tú eres el único que puede ayudarla leyendo la mente de ese chucho.
Miré de nuevo a Rosalie pero entonces algo raro comenzó a suceder en otra habitación. Jasper y Alice parecían alterados, estaban hablando en susurros rápidos y tan bajos que no era capaz de escucharlos. Miré a Rosalie y a Emmett ellos parecían también preocupados e intenté leer la mente de Alice pero me resultó muy confusa y difícil como nunca lo había sido.
Rápidamente toda la familia fuimos a la habitación de Alice y Jasper quienes nos miraron con desconcierto. Alice daba vueltas por la habitación pensando una y otra vez.
No me lo puedo creer. No puede ser cierto. Todo eso tiene que estar mal.
Todos esperamos lo que tenían que decirnos pero solamente permanecían callados y comenzamos los demás a impacientarnos. El primero que habló fue mi padre.
- Alice, Jasper, necesitamos saber qué es lo que está ocurriendo – dijo visiblemente preocupado.
Alice no paraba quieta. Jasper se levantó y miró a Carlisle.
- Creo que lo conveniente es que sea Alice quién os cuente exactamente lo que ha visto.
Alice paró de repente y fulminó con la mirada a Jasper. Después nos miró a todos.
- No quiero que nadie se emocione porque obviamente esta visión no debe ser real.. debe ser un mal producto de mi imaginación -suspiró y respiró hondo.
- Alice, cielo.. dinos lo que es -sonrió Esme para darle fuerzas.
Alice me miró fijamente de repente y respiró aún más hondo.
- Edward.. he visto.. he visto a Bella.. -susurró con dolor su nombre.
El silencio invadió la sala.
La miré y por un momento me puse a reír de la incomprensión. Eso tenía
que ser una broma aunque muy cruel por su parte. La miré fijamente y mientras
leía su mente borré mi sonrisa forzada.
- Edward, es en serio. He visto a Bella.. se que tiene que estar mal y que esta visión es imposible.. pero así es. La he visto.
La miré sin poder creerme lo que decía y me senté rápidamente pensando que iba a desmayarme. Era imposible. ¿Cómo había podido ver a Bella? No, eso no podía ser. Sí, ella tenía razón tenía que ser producto de su imaginación, así debía ser.
Noté todas las miradas fijas en mí. No podía responder y una mano comenzó a acariciar mi cabello.
- Edward, hijo, ha sido un día demasiado duro para ti. Será mejor que subas a tu cuarto a descansar. Nosotros nos quedaremos con Alice para averiguar porque ha tenido esa visión -dijo Esme dulcemente.
Asentí y la miré. Ella me dio un pequeño beso en la frente. Suspiré y noté como Carlisle me abrazó sentándose a mi lado.
- Hijo, tranquilo.. Solucionaremos todo esto de verdad.. lo único que temo que tendremos que hablar con la manada. Me parece que la mejor manera de que olvides todo esto.. si es que puedes olvidarlo es yéndonos de Forks y bueno.. para ello tenemos que hablar con la manada ya sabes que los lobos dependen de nuestra presencia.
Le miré. Negué muchas veces con la cabeza y después pude hablar.
- No, no quiero irme de Forks. Quiero seguir aquí.. ella está aquí, todo me recuerda a ella y por eso quiero seguir aquí para seguir sintiéndola viva. Para seguir viéndola aunque sea en mi recuerdo o en el recuerdo de la gente. No.. no pienso irme de Forks, lo siento Carlisle.
Carlisle miró a Esme por encima de mi hombro.
- Carlisle mi vida.. tienes que entenderlo. Edward desea quedarse aquí y yo le apoyo mientras eso le haga sentirse bien. Si él quiere sentir a Bella y la siente aquí, nos quedaremos aquí.
Sonreí a Esme por apoyarme. Escuché como Alice gruñía.
-¿Ves? Otra cosa que no encaja. Aparte de que por el simple hecho de la existencia de Bella es más que imposible mi visión, en ella Edward estaba en Europa.. creo que estaba en los bosques de Rumania. Iba a buscar a alguien y se encontraba con Bella -suspiró frustrada y se sentó al lado de Jasper.
La miré sin entender. Después me levanté y me arrodillé a su lado.
- Alice.. dime todo lo que pasó.
Ella me miró con sus ojos brillantes. Después suspiró varias veces.
- Edward.. no sé exactamente lo que vi. Era muy confuso.. solamente se que tu estabas corriendo por los bosques de Rumania buscando a alguien y que en tu búsqueda te encontrabas con Bella. Ella te miraba sorprendida e intentaba irse corriendo pero tú la cogías y sin mediar palabra la besabas.. No sé más.
Miré al suelo sin comprender. Todo aquello era muy raro y subí corriendo a mi habitación para descansar. Intenté contener los pensamientos de toda mi familia y al pasar por mi escritorio vi el diario de Bella.
¿Sería el momento de leerlo? Lo abrí y pasé mis manos por su caligrafía. Estaba seguro, quizá aquel diario pudiese darme alguna pista de la locura que estaba sumida en el mundo y la muerte de mi maravillosa vida.
- Edward, es en serio. He visto a Bella.. se que tiene que estar mal y que esta visión es imposible.. pero así es. La he visto.
La miré sin poder creerme lo que decía y me senté rápidamente pensando que iba a desmayarme. Era imposible. ¿Cómo había podido ver a Bella? No, eso no podía ser. Sí, ella tenía razón tenía que ser producto de su imaginación, así debía ser.
Noté todas las miradas fijas en mí. No podía responder y una mano comenzó a acariciar mi cabello.
- Edward, hijo, ha sido un día demasiado duro para ti. Será mejor que subas a tu cuarto a descansar. Nosotros nos quedaremos con Alice para averiguar porque ha tenido esa visión -dijo Esme dulcemente.
Asentí y la miré. Ella me dio un pequeño beso en la frente. Suspiré y noté como Carlisle me abrazó sentándose a mi lado.
- Hijo, tranquilo.. Solucionaremos todo esto de verdad.. lo único que temo que tendremos que hablar con la manada. Me parece que la mejor manera de que olvides todo esto.. si es que puedes olvidarlo es yéndonos de Forks y bueno.. para ello tenemos que hablar con la manada ya sabes que los lobos dependen de nuestra presencia.
Le miré. Negué muchas veces con la cabeza y después pude hablar.
- No, no quiero irme de Forks. Quiero seguir aquí.. ella está aquí, todo me recuerda a ella y por eso quiero seguir aquí para seguir sintiéndola viva. Para seguir viéndola aunque sea en mi recuerdo o en el recuerdo de la gente. No.. no pienso irme de Forks, lo siento Carlisle.
Carlisle miró a Esme por encima de mi hombro.
- Carlisle mi vida.. tienes que entenderlo. Edward desea quedarse aquí y yo le apoyo mientras eso le haga sentirse bien. Si él quiere sentir a Bella y la siente aquí, nos quedaremos aquí.
Sonreí a Esme por apoyarme. Escuché como Alice gruñía.
-¿Ves? Otra cosa que no encaja. Aparte de que por el simple hecho de la existencia de Bella es más que imposible mi visión, en ella Edward estaba en Europa.. creo que estaba en los bosques de Rumania. Iba a buscar a alguien y se encontraba con Bella -suspiró frustrada y se sentó al lado de Jasper.
La miré sin entender. Después me levanté y me arrodillé a su lado.
- Alice.. dime todo lo que pasó.
Ella me miró con sus ojos brillantes. Después suspiró varias veces.
- Edward.. no sé exactamente lo que vi. Era muy confuso.. solamente se que tu estabas corriendo por los bosques de Rumania buscando a alguien y que en tu búsqueda te encontrabas con Bella. Ella te miraba sorprendida e intentaba irse corriendo pero tú la cogías y sin mediar palabra la besabas.. No sé más.
Miré al suelo sin comprender. Todo aquello era muy raro y subí corriendo a mi habitación para descansar. Intenté contener los pensamientos de toda mi familia y al pasar por mi escritorio vi el diario de Bella.
¿Sería el momento de leerlo? Lo abrí y pasé mis manos por su caligrafía. Estaba seguro, quizá aquel diario pudiese darme alguna pista de la locura que estaba sumida en el mundo y la muerte de mi maravillosa vida.
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