Solo podía escuchar su respiración mientras corría. Estaba perdido.
No sabía como sería capaz de escapar de todo lo que tenía que hacer pero
estaba harto de aquella situación. Estaba claro que el traje no era la
ropa más adecuada para salir corriendo pero cuando la vio allí… No podía
estar tenía que correr.
Aún podía sentir los flashes quemando sus retinas mientras ella
intentaba acercarse abriéndose paso entre los brazos de los
guardaespaldas.
¡Rob yo te amo! -gritaba.
¡Falsa! ¡Mentirosa! Quería tenerle siempre ligado a ella y no lo
permitiría. ¿Por qué habría aceptado aquello? No tenía que haber
permitido que ella tuviese ni tan siquiera la oportunidad de aparecer.
Ahora volverían a ser portada en todos los tabloides por aquel
espectáculo que había montado.
Se giró hasta que quedó frente a David al que le cambió la cara
drásticamente. Los abucheos y los vítores comenzaron a luchar a su
alrededor mientras su director y amigo se quitaba las gafas y su rostro
se enfurecía.
- Está aquí -musitó y le lanzó una mirada gélida.
Al escucharle dio media vuelta sobre sus talones y se encontró
aquellos ojos verdes fijos en los suyos dispuesta a ser el centro de
atención de nuevo. ¡No, no! Le había pedido que no lo hiciese de todas
las maneras posibles e incluso David le había ofrecido aumentar la
seguridad pero para nada. Allí estaba. Su vestido azul se ceñía a su
figura y dejaba ver sus piernas violáceas que terminaban en unos tacones
imposibles con los que casi no podía ni caminar.
Tapé su rostro mientras se escondía en un callejón. El corazón le
latía en la garganta y su pulso se centraba en sus sienes. Debía huir.
Huir de nuevo hacia donde nadie le encontrase.
Un taxi apareció al otro lado de la calle y corrió hacia él. Esa
sería su salvación. Viajaría lejos del país. Abrió la puerta y vio que
en su interior una chica estaba absorta en una novela.
- ¿Puedo compartir el taxi contigo? -preguntó casi sin aliento.
Al alzar la mirada hasta los ojos azules de él, asintió sorprendida
pero dejó que el joven entrase mientras el corazón de ambos latía a la
misma velocidad.
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