He perdido la única oportunidad que ya tenía para verte.
Sé que jamás te enamorarías de mí y eso lo tenía asumido, o eso pensaba, pero recordar todos y cada uno de los momentos que has pasado, bueno ese tú que siempre me acompaña a donde quiera que vaya, a mi lado me hizo derrumbarme por completo.
¿A quién quiero mentir diciendo que no me importa donde o con quién estés si no saberte a mi lado es lo que me mata por dentro?
Sé que seguramente nada de lo que imaginé de ti será cierto pero el alma perdida que ansío encontrar aún la busco y no quiero perderla. Pero sé que esa alma se quedará escondida a pesar de ser pública y pueda conocer su vida entera. Nunca estará a mi alcance. Nunca podré susurrar que tan solo necesita amarse a sí misma para consolarla. Nunca podré estar en sintonía con ella porque jamás nos conoceremos para que eso sea posible.
Siempre me dije a mí misma nunca digas nunca pero como la misma frase tiene esa palabra tabú, en mi vida gracias a ti, descubrí mis 'nuncas'.
martes, 26 de abril de 2011
Londres 11
-Estaba tan nervioso -reíste haciendo que mi corazón diese un vuelco al escuchar el maravilloso canto de los ángeles que para mí era aquella melodía-. Pensé que volverías a dejarme en el aeropuerto esperándote.
En ese momento bajé mi mirada avergonzada. Jamás podría arrepentirme lo suficiente por haberte dejado solo a la espera de una chica que jamás llegaría.
- Pero.. -susurraste en mi oído. No sabía como habías llegado ahí por lo que mi corazón latió aún más deprisa que antes-, cuando te vi me puse aún más nervioso que antes.
Suspiraste mientras sentía como mis mejillas se sonrojaban de una manera que sabía que cualquiera desde Escocia podría verme a pesar de los kilómetros de distancia.
- ¿Por...por qué? -pregunté con un hilillo de voz.
- Porque ahora te tenía conmigo.. y.. ¿qué podía hacer para que no te escapes nunca más? -volviste a susurrar en mi oído.
Después te separaste mirándome a los ojos y ambos sonrojados miramos por nuestras respectivas ventanillas intentando serenarnos.
En ese momento bajé mi mirada avergonzada. Jamás podría arrepentirme lo suficiente por haberte dejado solo a la espera de una chica que jamás llegaría.
- Pero.. -susurraste en mi oído. No sabía como habías llegado ahí por lo que mi corazón latió aún más deprisa que antes-, cuando te vi me puse aún más nervioso que antes.
Suspiraste mientras sentía como mis mejillas se sonrojaban de una manera que sabía que cualquiera desde Escocia podría verme a pesar de los kilómetros de distancia.
- ¿Por...por qué? -pregunté con un hilillo de voz.
- Porque ahora te tenía conmigo.. y.. ¿qué podía hacer para que no te escapes nunca más? -volviste a susurrar en mi oído.
Después te separaste mirándome a los ojos y ambos sonrojados miramos por nuestras respectivas ventanillas intentando serenarnos.
domingo, 24 de abril de 2011
Londres 1
Leíste lo que te escribí en tantas cartas diferentes pero en una olvidé no poner remite. Me localizaste, supiste donde estaba, sabías mi nombre, mi dirección, mi país... Aquello te permitía ponerte en contacto conmigo y te encantó.
Poco tiempo después descubrí que me habías mandado una carta. En ella me pedías que nos viésemos. Me mandabas un billete para Londres y esperabas que fuese, no te importaba mi aspecto, no te importaba absolutamente si era guapa, fea o estúpida tan solo querías que estuviese a tu lado querías verme.
Esperaste en el aeropuerto, delante de todas las personas y no aparecí. No estaba allí por temor a que cuando me vieses decidieses salir corriendo.
Poco tiempo después me llegó otra carta tuya. Me pedías explicaciones, querías verme, querías que estuviese contigo todo el tiempo, me suplicabas porque fuese a Londres a conocerlo. Querías verme de una manera que me resultó completamente desesperada.
Te amaba demasiado y tan solo quería hablar contigo, verte y tú parecías demasiado ansioso. Accedí y fui a Londres. Tú estabas esperándome en el aeropuerto y como si me hubieses visto antes llegaste a mi lado y me abrazaste con todas tus fuerzas. Susurraste mi nombre y me dijiste todo el tiempo que me habías esperado.
Después me llevaste hasta un coche que nos llevó hasta el centro de Londres pero mientras tanto tuvimos una conversación ya que tú no dejabas de mirarme.
- Necesito hablar contigo.. -susurraste.
Giré mi rostro y me dispuse a escucharte.
Poco tiempo después descubrí que me habías mandado una carta. En ella me pedías que nos viésemos. Me mandabas un billete para Londres y esperabas que fuese, no te importaba mi aspecto, no te importaba absolutamente si era guapa, fea o estúpida tan solo querías que estuviese a tu lado querías verme.
Esperaste en el aeropuerto, delante de todas las personas y no aparecí. No estaba allí por temor a que cuando me vieses decidieses salir corriendo.
Poco tiempo después me llegó otra carta tuya. Me pedías explicaciones, querías verme, querías que estuviese contigo todo el tiempo, me suplicabas porque fuese a Londres a conocerlo. Querías verme de una manera que me resultó completamente desesperada.
Te amaba demasiado y tan solo quería hablar contigo, verte y tú parecías demasiado ansioso. Accedí y fui a Londres. Tú estabas esperándome en el aeropuerto y como si me hubieses visto antes llegaste a mi lado y me abrazaste con todas tus fuerzas. Susurraste mi nombre y me dijiste todo el tiempo que me habías esperado.
Después me llevaste hasta un coche que nos llevó hasta el centro de Londres pero mientras tanto tuvimos una conversación ya que tú no dejabas de mirarme.
- Necesito hablar contigo.. -susurraste.
Giré mi rostro y me dispuse a escucharte.
viernes, 22 de abril de 2011
Hermosa noche
Sentada en la cama mientras miraba por la ventana solamente era capaz de pensar en ti. Mis brazos me abrazaban a mi misma y mi frente se enfriaba contra el gélido cristal.
Llevé una de mis manos hasta mi collar. Tenía un collar exactamente igual al que tu llevaste en el rodaje de WFE. Te necesito a mi lado y esa parece ser la única manera de sentirte cerca.
Respiré hondo y me imaginé tu aroma, tan adorable como masculino, tan dulce como protector..
Tu aliento contra mi oído y supe que solo ese segundo estarías conmigo.
- Te amo -susurré como si tú pudieses oírme.
Sonreíste, escuché tu pequeña risa y dejaste un beso en mi mejilla sin darme la respuesta que quería.
Llevé una de mis manos hasta mi collar. Tenía un collar exactamente igual al que tu llevaste en el rodaje de WFE. Te necesito a mi lado y esa parece ser la única manera de sentirte cerca.
Respiré hondo y me imaginé tu aroma, tan adorable como masculino, tan dulce como protector..
Tu aliento contra mi oído y supe que solo ese segundo estarías conmigo.
- Te amo -susurré como si tú pudieses oírme.
Sonreíste, escuché tu pequeña risa y dejaste un beso en mi mejilla sin darme la respuesta que quería.
Melodía al piano
La ventana estaba abierta y me levanté para cerrarla. Hacía mucho frío y mi piel estaba de gallina por la bajada de temperatura.
La casa estaba completamente vacía. El silencio tan horrendamente delatador de tu ausencia hacía estragos en mi cuerpo, mi mente y mi alma.
Cerré mis ojos intentando rememorar alguna de las veces que te había visto, alguno de los falsos recuerdos que estos años se habían creado en mi mente. Me era imposible, tu imagen estaba completamente borrada de ellos.
¿Qué deseaba recordar en ese momento? ¿Tu voz, tu aroma, tus ojos... ? Quería tenerte a mi lado pero lo que más deseaba era escuchar alguna de tus canciones con las que me habías enamorado.
Entonces como si de un milagro se tratase mis oídos comenzaron a captar los primeros acordes de aquella primera canción tuya que escuché. Es más, el sonido parecía tan real.. como si estuviese cerca.
Subí las escaleras sin saber porqué lo hacía pero mi roto corazón así me lo pedía. La ascensión fue lenta y cada paso que daba el sonido se hacía más fuerte como si en verdad tus perfectas, finas, níveas y suaves manos se estuviesen deslizando por las teclas de marfil disfrutando de cada nota como si fuese el sonido más hermoso que jamás hubiesen escuchado los oído de ese maravilloso pianista.
Llegué al piso superior y caminé hacia la sala donde el sonido de ese instrumento comenzaba a hacerse fuerte.
La puerta estaba entreabierta y el pánico se apoderó de mí. ¿Y si realmente hubiese allí alguien tocando la asombrosa melodía imitándote a la perfección? ¿Cómo podían estar tocando si en esa sala nunca hubo ningún piano?
Apreté un puño sobre mi pecho y seguí avanzando hasta... que te vi.
Tu perfecta figura con la espalda recta, erguida y tus manos acariciando las teclas del piano que jamás había descansado en esa sala me dejaron completamente paralizada unos instantes.
Me acerqué al banquito y te observé tocar para deleite de todos mis sentidos que volvieron a recibir un poco de esa luz en la oscuridad en la que está sumida mi vida por no tenerte a mi lado.
Giraste ligeramente tu rostro para regalarme la mayor de tus sonrisas mientras los últimos acordes de la melodía fluían de una manera tan natural que el piano parecía una prolongación de tu cuerpo y sentimientos.
Cuando la última nota sonó, tu mano se elevó para acariciar mi mejilla y sentí de nuevo tu tacto en mi piel pero entonces cuando sentía que mi mundo volvería a brillar tu figura comenzó a aclararse en exceso hasta llegar a algo preocupante..¿Significaba eso que te arrebatarían de mí otra vez?
Me abracé rápidamente a tu cuello mientras aún era corpóreo y tus manos acariciaron mi pelo sin entender porqué odiosa razón tú que recientemente habías aparecido dándome el mayor de los regalos te irías a los segundos para darme la peor de las pesadillas.
La casa estaba completamente vacía. El silencio tan horrendamente delatador de tu ausencia hacía estragos en mi cuerpo, mi mente y mi alma.
Cerré mis ojos intentando rememorar alguna de las veces que te había visto, alguno de los falsos recuerdos que estos años se habían creado en mi mente. Me era imposible, tu imagen estaba completamente borrada de ellos.
¿Qué deseaba recordar en ese momento? ¿Tu voz, tu aroma, tus ojos... ? Quería tenerte a mi lado pero lo que más deseaba era escuchar alguna de tus canciones con las que me habías enamorado.
Entonces como si de un milagro se tratase mis oídos comenzaron a captar los primeros acordes de aquella primera canción tuya que escuché. Es más, el sonido parecía tan real.. como si estuviese cerca.
Subí las escaleras sin saber porqué lo hacía pero mi roto corazón así me lo pedía. La ascensión fue lenta y cada paso que daba el sonido se hacía más fuerte como si en verdad tus perfectas, finas, níveas y suaves manos se estuviesen deslizando por las teclas de marfil disfrutando de cada nota como si fuese el sonido más hermoso que jamás hubiesen escuchado los oído de ese maravilloso pianista.
Llegué al piso superior y caminé hacia la sala donde el sonido de ese instrumento comenzaba a hacerse fuerte.
La puerta estaba entreabierta y el pánico se apoderó de mí. ¿Y si realmente hubiese allí alguien tocando la asombrosa melodía imitándote a la perfección? ¿Cómo podían estar tocando si en esa sala nunca hubo ningún piano?
Apreté un puño sobre mi pecho y seguí avanzando hasta... que te vi.
Tu perfecta figura con la espalda recta, erguida y tus manos acariciando las teclas del piano que jamás había descansado en esa sala me dejaron completamente paralizada unos instantes.
Me acerqué al banquito y te observé tocar para deleite de todos mis sentidos que volvieron a recibir un poco de esa luz en la oscuridad en la que está sumida mi vida por no tenerte a mi lado.
Giraste ligeramente tu rostro para regalarme la mayor de tus sonrisas mientras los últimos acordes de la melodía fluían de una manera tan natural que el piano parecía una prolongación de tu cuerpo y sentimientos.
Cuando la última nota sonó, tu mano se elevó para acariciar mi mejilla y sentí de nuevo tu tacto en mi piel pero entonces cuando sentía que mi mundo volvería a brillar tu figura comenzó a aclararse en exceso hasta llegar a algo preocupante..¿Significaba eso que te arrebatarían de mí otra vez?
Me abracé rápidamente a tu cuello mientras aún era corpóreo y tus manos acariciaron mi pelo sin entender porqué odiosa razón tú que recientemente habías aparecido dándome el mayor de los regalos te irías a los segundos para darme la peor de las pesadillas.
Llantos y sonrisas
Me quedé pensativa mientras miraba mi móvil. Tu música sonaba de nuevo y sentía como mi corazón se desbocaba por escuchar tu voz pero de mis ojos tan solo salían lágrimas.
No quería que descendiesen por mis mejillas pero aún así algunas no me obedecieron.
Cuando una de mis lágrimas cayó desde mi barbilla hasta mi mano vi en una fracción de segundo algo que no esperaba ver nunca.
Una imagen tomó forma como creciendo pero rápidamente desapareció como si fuese humo. ¿Qué había sido aquello?
Me quedé impresionada pero decidí no hacer caso a lo que seguramente había sido algo que mi visión había malinterpretado.
Suspiré mientras aún las lágrimas seguían recorriendo mis mejillas a pesar de que intentaba evitar que siguiesen su camino.
Otra lágrima descendió de mi barbilla. Como si fuese a cámara lenta pude ver tu sonrisa dentro de aquella lágrima hasta que chocó contra mi mano borrando aquella increíble visión que me había regalado el destino.
Mi corazón volvió a latir a un ritmo irregular. Mis manos temblaron levemente y comenzaba a sentir ansiedad por entender aquello que me estaba sucediendo.
Antes de que pudiese pensar en nada razonable otra de mis lágrimas cayó en picado en dirección a mi mano y cuando entró en el campo de visión de mi mirada bajó su velocidad para mostrarme tu rostro y tus hermosos ojos mientras acariciabas tu cabello.
Volviste a desaparecer en el instante que la lágrima rompió contra mi mano y respiré hondo para intentar calmar mi corazón que había comenzado a latir de manera taquicárdica.
Noté como el camino que me habían dejado mis lágrimas comenzó a secarse y puse mi cabeza contra la pared sin poder evitar sonreír.
A pesar de llorar por ti... tu siempre vuelves a hacerme sonreír.
No quería que descendiesen por mis mejillas pero aún así algunas no me obedecieron.
Cuando una de mis lágrimas cayó desde mi barbilla hasta mi mano vi en una fracción de segundo algo que no esperaba ver nunca.
Una imagen tomó forma como creciendo pero rápidamente desapareció como si fuese humo. ¿Qué había sido aquello?
Me quedé impresionada pero decidí no hacer caso a lo que seguramente había sido algo que mi visión había malinterpretado.
Suspiré mientras aún las lágrimas seguían recorriendo mis mejillas a pesar de que intentaba evitar que siguiesen su camino.
Otra lágrima descendió de mi barbilla. Como si fuese a cámara lenta pude ver tu sonrisa dentro de aquella lágrima hasta que chocó contra mi mano borrando aquella increíble visión que me había regalado el destino.
Mi corazón volvió a latir a un ritmo irregular. Mis manos temblaron levemente y comenzaba a sentir ansiedad por entender aquello que me estaba sucediendo.
Antes de que pudiese pensar en nada razonable otra de mis lágrimas cayó en picado en dirección a mi mano y cuando entró en el campo de visión de mi mirada bajó su velocidad para mostrarme tu rostro y tus hermosos ojos mientras acariciabas tu cabello.
Volviste a desaparecer en el instante que la lágrima rompió contra mi mano y respiré hondo para intentar calmar mi corazón que había comenzado a latir de manera taquicárdica.
Noté como el camino que me habían dejado mis lágrimas comenzó a secarse y puse mi cabeza contra la pared sin poder evitar sonreír.
A pesar de llorar por ti... tu siempre vuelves a hacerme sonreír.
Carta de dolor
No entiendo el motivo porque en esta misma semana en que me enfermé decidiste regalarme todas las maneras posibles en las que podía enfadarme contigo y desear no haberte conocido.
Tú has decidido ser partícipe de este circo, tú has decido beber hasta cansarte, tú has decidido después llorar por las esquinas pero tener en tu mente que todo lo puedes y todo lo sabes. Robert me has decepcionado bastante por no decir mucho, has abierto una herida en mi corazón que pensé que jamás sería abierta, pobre tonta de mí por ni siquiera imaginar que tú podrías tener en cuenta mis sentimientos sin ni siquiera conocerme.
Yo entiendo los motivos que muchas veces te llevan a esto. Puedo comprender que incluso te hayas dejado llevar por lo que es la fama pero me gustaría tanto saber lo que tu interior siente... Creo que estás perdido, necesitas a alguien que te diga de una vez lo que está sucediendo, que te hable con verdadera franqueza. Necesitas que alguien te diga de una maldita vez que te estás metiendo en un mundo que no debería ser el tuyo.
Creo que a tu lado no hay nadie y que como otros antes que tú estás perdiendo el norte. No sabes el daño que me hace eso pero tienes que entender que por mucho que te entienda no puedo hacer nada por ello ya que a kilómetros no sé como salvarte del oscuro agujero en el que tú solo te estás metiendo. Déjame entrar en tu vida de alguna manera aunque nunca sepas mi nombre, aunque nunca veas mi cara, aunque jamás conozcas mi voz, aunque si nos vemos alguna vez tú desconozcas que esa que está ahí es la que te ayuda, la que te entiende, la que te escucha, la que te comprende, la que te mima, la que te consiente pero la que nunca te abandona a pesar de la distancia porque en mi corazón tú campas a tus anchas y no puedo seguir pensando en nadie que no seas tú y apesar de lo que digan mi amor no es igual al de los demás. Nadie salvo tú algún día sabrá de la manera en la que entraste a mi vida y de la que ya nunca jamás saldrás.
Quise gritar. La desesperación me invadía. Quise llorar por como te habías comportado. Quise chillar de la ira por no haber podido evitar aquello.
Te veo de otra manera y por una maldita estupidez no dejo de quererte. Observo tus defectos y eso me hace amarte más que antes. Créeme si te digo que mil veces intenté olvidarte, que mil veces pedí no soñarte y que cristo se cansó de escuchar en mis plegarias tu nombre. Créeme cuando te cuento que susurro todas las noches tu nombre que mi cuerpo pide sentirte pero mi corazón suplica por no volver a recordarte. Confía en mí cuando te descubro que de mi pecho lleno de heridas se desangra solo una fruto de lo que tú me hiciste. Piensa que esto es cierto cuando yo te digo a todas horas que mi mente no descansa y que suplica a mi almohada que dejes de estar tan lejos y por una vez algo consiga hacerme feliz.
Créeme cuando publico que por ti si pudiera moriría y gritaría hasta quedarme sin aliento que te amo con mi vida.
jueves, 21 de abril de 2011
Súplicas
No puedo no soñar contigo. No puedo no sentir que te necesito una y otra vez a mi lado. Ámame toda la vida te suplicaría si alguna vez lo hubieses hecho o si alguna vez pudieses llegar a amarme.
Lloré una y otra vez mientras recordaba la última vez que te había visto en la pantalla grande, la última oportunidad que tuve de verte y que no aproveché.
Mi corazón se rompía en mil pedazos mientras suplicaba por haber estado contigo o que tú hubieses estado a mi lado.
El deseo aún está conmigo. Cada noche sueño que te quedas a mi lado, que me abrazas mientras duermo y que eres mi ángel guardián. Te quedas toda la noche contemplando mi rostro mientras susurro tu nombre y suspiro por las dulces caricias de tus manos pero lo que más consigue calmarme es que te tengo a mi lado. Después de unos segundos empiezo a entrar en un perfecto descanso pero después de eso cuando vuelvo a la consciencia me doy cuenta que el calor que todo ese tiempo me estaba abrazando en lugar de ser de tu cuerpo es el mismo que emana de mi cuerpo.
En ese momento pienso: "¿Por qué tiene que ser tan cruel despertar si te quiero más que a mi vida? Suplicaré todos los días porque en alguno de ellos Dios me permita llegar al cielo al no dejarme despertar"
Una canción
Hoy mientras permanecía sentada en mi cama escuchando música volví a verte. Apareciste a mi lado y me sonreíste aún sin que fuese necesario.
Te sentaste y quitaste el casco de mi oído. Acariciaste mi cabello y dejaste un pequeño beso en mi mejilla.
- Cierra los ojos -susurraste.
Respiré hondo mientras sentía tu aliento en mi piel. Mi cuerpo temblaba por tenerte tan cerca como ahora te sentía.
- Tranquila.. -musitaste al notar como mis manos me temblaban.
De repente la música cambió. Los acordes de Let me sign comenzaron a sonar mientras cerraba mis ojos. Tu hermosa voz no se dejó escuchar hasta el preciso momento en que los acordes daban pie a que pusieses la pizca de ansiedad que faltaba para que mi corazón latiese desbocado. Escuché como tus labios se separaban y emitías una ligera risilla al saber que estaba taquicárdica por solamente tu presencia. En ese instante te odié tanto como te amé, me sonrojé tanto como me enfadé y desee abrir los ojos al igual que mantenerlos cerrados.
- Ooh, standing by a broken tree,
her hands are all twisted,
she's pointing at me,
I was damned by light comin,
Over all she spoke with a voice that disrupted the sky,
she said, "walk on over here to a bit of shade,
I'll wrap you in my arms if only you say
let me sign,
let me sign" -cantaste en mi oído.
Me estremecí de pies a cabeza hasta que terminaste, Después comencé a abrir los ojos y tú ya habías desaparecido. Lloré al no verte pues a quién quiero engañar diciendo que no te necesito.
El ángel de mi sueño
Hoy soñé de nuevo contigo.
Podía escuchar los latidos de tu corazón en mi oído. Estaba sobre ti después de una maravillosa noche en la que conversaba contigo.
Una de tus manos acariciaba mi mejilla mientras la otra la afirmabas en mi cintura.
- ¿Cómo estás, princesa? -susurrabas en mi oído mientras no podía evitar sonrojarme al sentir tu aliento rozar mi piel.
- Teniéndote a mi lado nunca podría estar mal -musitaba mientras comenzaba a esconder mi rostro en tu cuello.
Sonreíste mientras me acariciabas el cabello y con tu otra mano nos tapabas bien para que ninguno cogiésemos frío. Dejé un pequeño besito en tu pecho descubierto y tú dejaste otro en mi hombro.
- Duerme, princesa. Aquí estaré todas las noches -musitaste y dejaste un besito en mi frente.
Sueño por y para ti
He descubierto en ti más de lo que esperaba. Mis latidos fueron en aumento pero después de eso nada comenzó a ser lo mismo cuando después de eso tú me hiciste comprender que fuiste producto de mi fantasía y que nadie en mi vida sería como te imaginé.
Tus ojos azules comenzaron a enseñarme que la soledad no existía pero días después descubrí que aquella falsa compañía era producto de mi imaginación.
Comencé a pensar en ti como mi salvación hace muchísimo tiempo pero después me di cuenta que siempre sería así. Sé que si te tuviese a mi lado sería feliz, sería la primera vez que tuviese la felicidad de mi parte mientras tus manos recorriesen mi espalda acurrucándome en tu pecho mientras me siento completamente refugiada entre tus brazos que cada vez siento más fuertes y duros. Te amo y cada segundo siento que te amo más que antes. ¿Cómo puedes enamorarme más? ¿Cómo puedo sentir que te deseo vida mía? Sé que jamás hablarás conmigo, sé que nunca sucederán mis sueños pero sé que nunca podré dejar de soñar contigo y por eso lo escribiré siempre para así aunque nunca lo leas pueda soñar que sabes todo lo que te amo.
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