No puedo no soñar contigo. No puedo no sentir que te necesito una y otra vez a mi lado. Ámame toda la vida te suplicaría si alguna vez lo hubieses hecho o si alguna vez pudieses llegar a amarme.
Lloré una y otra vez mientras recordaba la última vez que te había visto en la pantalla grande, la última oportunidad que tuve de verte y que no aproveché.
Mi corazón se rompía en mil pedazos mientras suplicaba por haber estado contigo o que tú hubieses estado a mi lado.
El deseo aún está conmigo. Cada noche sueño que te quedas a mi lado, que me abrazas mientras duermo y que eres mi ángel guardián. Te quedas toda la noche contemplando mi rostro mientras susurro tu nombre y suspiro por las dulces caricias de tus manos pero lo que más consigue calmarme es que te tengo a mi lado. Después de unos segundos empiezo a entrar en un perfecto descanso pero después de eso cuando vuelvo a la consciencia me doy cuenta que el calor que todo ese tiempo me estaba abrazando en lugar de ser de tu cuerpo es el mismo que emana de mi cuerpo.
En ese momento pienso: "¿Por qué tiene que ser tan cruel despertar si te quiero más que a mi vida? Suplicaré todos los días porque en alguno de ellos Dios me permita llegar al cielo al no dejarme despertar"

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.