No entiendo el motivo porque en esta misma semana en que me enfermé decidiste regalarme todas las maneras posibles en las que podía enfadarme contigo y desear no haberte conocido.
Tú has decidido ser partícipe de este circo, tú has decido beber hasta cansarte, tú has decidido después llorar por las esquinas pero tener en tu mente que todo lo puedes y todo lo sabes. Robert me has decepcionado bastante por no decir mucho, has abierto una herida en mi corazón que pensé que jamás sería abierta, pobre tonta de mí por ni siquiera imaginar que tú podrías tener en cuenta mis sentimientos sin ni siquiera conocerme.
Yo entiendo los motivos que muchas veces te llevan a esto. Puedo comprender que incluso te hayas dejado llevar por lo que es la fama pero me gustaría tanto saber lo que tu interior siente... Creo que estás perdido, necesitas a alguien que te diga de una vez lo que está sucediendo, que te hable con verdadera franqueza. Necesitas que alguien te diga de una maldita vez que te estás metiendo en un mundo que no debería ser el tuyo.
Creo que a tu lado no hay nadie y que como otros antes que tú estás perdiendo el norte. No sabes el daño que me hace eso pero tienes que entender que por mucho que te entienda no puedo hacer nada por ello ya que a kilómetros no sé como salvarte del oscuro agujero en el que tú solo te estás metiendo. Déjame entrar en tu vida de alguna manera aunque nunca sepas mi nombre, aunque nunca veas mi cara, aunque jamás conozcas mi voz, aunque si nos vemos alguna vez tú desconozcas que esa que está ahí es la que te ayuda, la que te entiende, la que te escucha, la que te comprende, la que te mima, la que te consiente pero la que nunca te abandona a pesar de la distancia porque en mi corazón tú campas a tus anchas y no puedo seguir pensando en nadie que no seas tú y apesar de lo que digan mi amor no es igual al de los demás. Nadie salvo tú algún día sabrá de la manera en la que entraste a mi vida y de la que ya nunca jamás saldrás.
Quise gritar. La desesperación me invadía. Quise llorar por como te habías comportado. Quise chillar de la ira por no haber podido evitar aquello.
Te veo de otra manera y por una maldita estupidez no dejo de quererte. Observo tus defectos y eso me hace amarte más que antes. Créeme si te digo que mil veces intenté olvidarte, que mil veces pedí no soñarte y que cristo se cansó de escuchar en mis plegarias tu nombre. Créeme cuando te cuento que susurro todas las noches tu nombre que mi cuerpo pide sentirte pero mi corazón suplica por no volver a recordarte. Confía en mí cuando te descubro que de mi pecho lleno de heridas se desangra solo una fruto de lo que tú me hiciste. Piensa que esto es cierto cuando yo te digo a todas horas que mi mente no descansa y que suplica a mi almohada que dejes de estar tan lejos y por una vez algo consiga hacerme feliz.
Créeme cuando publico que por ti si pudiera moriría y gritaría hasta quedarme sin aliento que te amo con mi vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.