-Estaba tan nervioso -reíste haciendo que mi corazón diese un vuelco al escuchar el maravilloso canto de los ángeles que para mí era aquella melodía-. Pensé que volverías a dejarme en el aeropuerto esperándote.
En ese momento bajé mi mirada avergonzada. Jamás podría arrepentirme lo suficiente por haberte dejado solo a la espera de una chica que jamás llegaría.
- Pero.. -susurraste en mi oído. No sabía como habías llegado ahí por lo que mi corazón latió aún más deprisa que antes-, cuando te vi me puse aún más nervioso que antes.
Suspiraste mientras sentía como mis mejillas se sonrojaban de una manera que sabía que cualquiera desde Escocia podría verme a pesar de los kilómetros de distancia.
- ¿Por...por qué? -pregunté con un hilillo de voz.
- Porque ahora te tenía conmigo.. y.. ¿qué podía hacer para que no te escapes nunca más? -volviste a susurrar en mi oído.
Después te separaste mirándome a los ojos y ambos sonrojados miramos por nuestras respectivas ventanillas intentando serenarnos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.