Unos minutos después te separaste bruscamente de mí. Miraste de un lado al otro y suspiraste ligeramente enfadado.
Me giré y te observé detenidamente antes de que tú dijeses ni media palabra.
- ¿Ocurre algo? -pregunté algo preocupada pero también completamente desconcertada por tu brusca reacción.
- Paparazzi -musitaste y me miraste.
Tomaste de nuevo mi mano. Después comenzaste a correr de nuevo mientras me arrastrabas detrás de ti. No sabía donde ibas a llevarme pero no me importaba en absoluto mientras tú no me soltases, ni me alejases de tu lado. Sonreí mientras corríamos y supliqué en mi interior para que los paparazzi nos siguiesen si eso era lo único que impedía que dejases de tomarme de la mano.

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